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Thursday, May 6, 2010

Manuscrito / Encontrado en Sálala y Goza, No. 4

Cepp Selgas / Cancer / tinta sobre papel / 10X7in. / 1975 / Revista Signos,1976.

Una de las maneras que existe para explicar el concepto del Infinito, es através de lo que parecería; un supremo acto de vanidad.: “Espejo frente a espejo”. Estas líneas me hacen recordar a Miguel Sánchez, nuestro muy admirado profesor de “Historia de la Filosofía” en la Escuela Nacional de Artes (Cubanacán, 60s-70s). Aliciente para soportar las otras clases de “Marxismo”: Filosofía-de-a-porfía, en la que hoy-en-día, no-confía-ni-mi-tía.
Lo de los espejos va, porque seguimos en el día 5 de mayo de 1980. El día en que fui raptado por mis dos, queridísimas hermanas griegas: Epifania y Eureka!
El principio de este día comienza con mi Epifania en torno a la “Escoria”.
Y Eureka (con ayuda de la ruta 32) fue la responsable de llevar mis pasos hacia Cubanacán, donde había un papelito, al cual si se le doblaba meticulosamente resultaría en un barquito, amigo y fiel como decía la cancioncita.
En Cubanacan, desde el año 1970, ese papelito durmió en sus oficinas y en mis pesadillas, cuan venenosa araña, siempre a punto de saltarme encima.
También esto servía para comprobar que la realidad muy a menudo imitaba la ficción, si tomamos en cuenta que en el año 1970, "unos 10 millones de dulce ficción" hicieron famosa la frasecita escapatoria del “Revés en Victoria”; victoria también de ficción. Y yo por supuesto, sí, iba a convertir mi revés en victoria. Con diversionismo ideológico incluido; por usar la consigna del "Todopoderoso", por irme a divertir con el enemigo y porque en un final ese papel me acusaba de “Peligroso diversionista” entre otras virtudes.
Se que no tenia la valentía que se necesitaba par entrar a la Embajada del Perú pero, si, fui capaz de “tentar desgracias” al llevar mi papelito a la estación de policía de Egido y Dragones en la Habana Vieja. A pocas cuadras de mi casa y a dos de La Manzana de Gómez, donde trabajaba. Peligroso triangulo, del perfecto suicida; al fin, sin miedo a la muerte. Yo que lo único bien aprendido de mis 20 años en la Cuba comunista, fue “No creer ni en la luz eléctrica” (y no lo digo solamente por los cotidianos apagones) yo no podía creerme que estos hijoputas realmente me iban a premiar con la añorada salida de ese horroroso país. Pruebas habían de las salidas constantes desde el puerto Mariel, gracias al dinero de la victoriosa “gusanera” de Miami, por el simple amor a los suyos.
Temía que el odio de los nuestros de acá, terminarían llevando al desastre mi intrépida decisión. En los 10 días que pasé encerrado en casa y esperando el llamado a mi puerta por parte de la temida policía, y debido al escándalo de la chusmearía cederista con sus múltiples actos de repudios, circundantes, me la pasaba esperando el mío, por pura y simple lógica.
Pero lo sucedido entre el 5 y el 15 de Mayo, es otra historia que sorprendentemente tiene otro tono.

Wednesday, May 5, 2010

Manuscrito / Encontrado en Sálala y Goza, No. 3

Cepp Selgas / Hormiguero / Tinta sobre papel / 8X8in. /1975 / Revista Signos,1976.

Google es una maravilla. Busqué Mayo 1980, y ahí estaban los días con sus nombres y numeritos correspondientes.
Con este perfecto juego de espejos, afirmo, que un día como hoy hace 30 años, me lo pasé buscando y rebuscando en mi mente; “la escoria” que al final de mis cavilaciones, comprendí, siempre había habitado en mi corazón.
En realidad todos “los seres cubanos” que habitábamos aquella isla, sabíamos perfectamente quienes eran “la escoria” en cuestión. Pues la guerra contra ella conformaron desde leyes escritas, discursos, interminables, encarcelamientos, campos de concentraciones, expulsiones, etc.; hasta en fin, la oficialización a la persecución de cualquier manifestación de la misma, desde el muy lejano, temprano “Génesis-1959”.
Recuerdo de los tempranos 60, el primer acto de repudio al que fui obligado a participar con mis compañeritos de la primaria, fue (contra la “escoria” religiosa) en un “divertido" paseo en camión alrededor del parque del pueblo, desde el cual gritábamos: “Los curas ladrones, que se quiten las sotanas y se pongan pantalones”…”Las monjas derechas, que se quite las sotanas y se pongan saya estrecha”.
Desde muy temprana edad, “niño y revolución” nos divertíamos parodiando canciones de moda para la “escoria” de ocasión. Escoria fueron los de la vida nocturna, los jóvenes que seguían la moda internacional, las prostitutas, proxenetas, los artistas de cabarets, los homosexuales, la mayoría de intelectuales y artistas en general, los profesores del viejo sistema, los “gusanos” idos del país y por pretender irse de él, o sospechosos de querer hacerlo, etc.
Al fin de cuentas lo único realmente producido por este engendro de revolución va a terminar siendo: Simple escoria.
Escoria. En realidad, éramos (o lo parecíamos) prácticamente todos los de mi generación. Habíamos vivido diez años de la Cuba capitalista, lo cual nos hacia niños pero no bobos.
El caso de nuestros mayores era diferente pues en su gran mayoría habían creído ciegamente en que la Revolución iba a ser la solución de todas sus “X” frustraciones, y ellos en un principio, sí llenaron “La Plaza”, entusiasta y voluntariamente. Ya cuando se dieron cuenta de la trampa, era muy tarde; pues para ese entonces todos íbamos a ella, obligados.
En 1980, después de dos décadas de comunismo, los otrora “ingenuos” padres y los nada-bobos –niños de antaño; compartían la misma eufemística “bola de humo”.
Hoy después de 30 años del Mariel, doy gracias a Dios todo poderoso, a la Embajada del Perú y a los valientes que la invadieron. También al exilio cubano de Miami, al presidente Jimmy Carter y a la oportuna intransigencia del “otro-todo-poderoso” isleño.
Y sobre todo, gracias a que en ese año de Dios, Mariela Castro no tenía voz ni agenda. Estos Castros son la pata del diablo!

Tuesday, May 4, 2010

Manuscrito / Encontrado en Sálala y Goza, No. 2

Cepp Selgas / Juegos prohibidos / Tinta sobre papel / 10X7in. / 1975 / Revista Signos, 1976.

Ya para el primero de Mayo, yo estaba de vuelta a La Habana. Mi ultima visión de la bella Matanzas fue “la matanza”-valga la redundancia-de los dos incautos recién salidos de la Embajada de Perú que con sus “salvoconductos” se aventuraron a regresar a la ciudad y fuero linchados por la barbarie programada desde “arriba”-disfrazada de indignación patriótica y ejecutada, como era de esperar por los eficientes CDRs.
Desfilé con mi centro de trabajo en “La Plaza” y también frente a la Embajada del Perú. Y sin duda alguna, muy entusiasmado gritando: ¡Que se vayan!...
…con toda sinceridad, porque en esos momentos dentro de mí cabeza, yo estaba planeando irme con ellos…los míos.

Monday, May 3, 2010

Manuscrito / Encontrado en Sálala y Goza No.1

Las tres últimas semanas de Abril del histórico 1980, yo no estaba en La Habana; pues había sido enviado a Matanzas, a un taller de artesanía de esa bella ciudad; por el “Centro de Investigación y Diseño-para las Industrias Locales-del Ministerio de Comercio Interior”, para el cual trabajaba. Una labor inútil como todo lo que se hacia en aquel país.
No importaba el diseño que yo aportara junto con los prototipos y mis instrucciones de cómo tejerlos, si la posibilidad de una futura producción de los “supuestos” artículos tejidos era nula por la simple razón de que en Cuba, no hubo, no había y no habría hilo u otra fibra textil disponible, desde hacia un tramo como de 20 años. Saca la cuenta regresiva.
Al menos en este trabajo me pagaban 192 pesos mensuales, con la esperanza de que en un futuro “luminoso” alcanzaría la eléctrica suma 220. Comparado con el anterior y primero en el cual gané 71,95 pesos al mes por 6 años, desde mis 18. Mucho menos sueldo pero no menos inútilmente ganados. Este anterior empleo fue para Los Medios Audiovisuales del Ministerio de Educación, donde se hacia una superproducción de maniquíes y maquetas para las respectivas asignaturas; Anatomía y Geografía.

Mi amiga, Teresa Santí, mis compañeras de trabajo Magaly y Gladys, yo y “los botes” en una foto tomada por mi querida amiga Ana María Arzola. Después de haber representado a “Los Medios Audiovisuales” en un desfile “X”, para recibir a un personaje “X”. Rio Almendares, La Habana 1975.

El caso era que el mercado ya hacía años estaba saturado y esta inmensa producción de “tarecos” no tenia demanda nacional, y mucho menos internacional por lo obsoleto del producto que ofrecían. Como en Cuba no se nos permitía usar el razonamiento lógico individual, la solución siempre vendría de “arriba”; esta fue la de usar grandes almacenes donde la absurda producción iría a parar. Y claro está, que pasando el tiempo estos productos almacenados, frecuentemente se pudrían o eran devorados por ratas. Situación que terminaba resuelta con jornadas extras de trabajo “voluntario” de limpieza en los fines de semanas por (nosotros) los mimos trabajadores, creadores del producto en cuestión y creadores a la vez del renovado espacio para las futuras producciones. Pero a nadie le importaba, porque así debíamos actuar los revolucionarios. Las cárceles, los juicios populares, paredones y sobre todo Los CDR-Comités de Defensa de la Revolución, estaban ahí para recordárnoslo.
Digo “nosotros los revolucionarios” porque, lo eras por hijoeputa o actuabas como que lo eras por sobrevivir.
Sacando cuentas en mí caso; con la (muy agradecida) ayuda de otros y mi propia inspiración pude aparentar el perfil de uno legítimo desde 1970 al 80:
-Pertenecía al CDR, donde hacia guardias mensuales y frecuentes cartelitos.
-Al Comité Militar (inevitablemente obligatorio).
-Trabajaba de día y estudiaba de noche entre los 24 y los 28 años.
-Participaba en los trabajos “voluntarios”….
Pero mi vestimenta a la moda capitalista-internacional-imperialista era un crimen capital para el proyecto-Hombre Nuevo, del para entonces, fantasma del Che.
Este Hombre Nuevo tenia que ser "uniformemente-uniformado".
Cosa que no me quitaba el sueño, pues como ya dije: En Cuba no hubo, había ni habría hilo u otro material textil posible desde hacia un tramo de 20 años para ese entonces y por lo ya visto mucho menos después de 51.

Saturday, May 1, 2010

My 2010 Zoe' Calendar / May-Mai

Cepp Selgas / Zoé / Acrylic on canvas / 20X20in. / 2008.

Zoe' portrait is the image illustrating "My 2010 Zoe' Calendar" for this month.
This piece was part of my most recent show at Ars Atelier, Paris, two months ago.