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Thursday, January 31, 2019
Wednesday, January 30, 2019
selgasArt / Tapestry (6)
Labels:
"El paisaje" 1977,
1980,
Cepp Selgas,
Cuba,
New York,
Photo by Ernesto Briel,
Tapestry,
USA
Tuesday, January 29, 2019
Sunday, January 27, 2019
selgasArt / Tapestry (4)
Saturday, January 26, 2019
Friday, January 25, 2019
selgasArt / Tapestry (2)
Thursday, January 24, 2019
Tuesday, January 22, 2019
National Museum of Decorative Arts / Havana (3)
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Monday, January 21, 2019
Sunday, January 20, 2019
National Museum of Decorative Arts / Havana (2)
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Saturday, January 19, 2019
Thursday, January 17, 2019
National Museum of Decorative Arts / Havana (1)
![]() |
| "Zeta", Tapestry , 36x36in, 1976 / 1977, First Prize / National Museum of Decorative Arts, Havana Cuba. Photo by Ernesto Briel. |
Wednesday, January 16, 2019
Saturday, July 22, 2017
Friday, July 21, 2017
Thursday, July 20, 2017
Tuesday, July 18, 2017
Friday, July 9, 2010
Hablando Bloguerias No.39...click!
URDIR / What a tangled web we weeb!
Maquinar y disponer cautelosamente algo contra alguien, o para la consecución de algún designio.
Del latín ordīri.
*
Cepp Selgas / La Habana, 1977 / Foto: Ernesto Briel.

Urdir es el verbo que empleamos cuando nos referimos a la acción de preparar los hilos en la urdidera (instrumento donde se preparan los hilos para tejer una tela): una labor decididamente ordenada y laboriosa...
Preparar los hilos en la urdidera para pasarlos al telar.
*
Cepp Selgas / Jicotea / Tapiz / 50X30in. / 1980 (Revista Cuba).

...Probablemente por esta fuerte connotación de orden laborioso y premeditación, el término urdir también se ha ido asociando a las maquinaciones que preparan y desembocan en una conspiración, trama, confabulación o intriga: otra labor que independientemente de sus fines justos o injustos, también requiere grandes dosis de orden y disciplina.
*
Recientemente visitando blogs, me he encontrado un enlace con “La llave del Mundo”; un sitio para “palabras interesantes”, y trivia seductora.
La palabra del momento era “Urdir”, la que me ha servido de pauta decisiva para urdir mi post de hoy.
Hacía ya algún tiempo que quería hablar de lo prácticamente imposible que era producir en la Cuba de los 70, objetos textiles de índole artístico o comercial. La casi inexistente industria ligera y el rígido control por parte del Estado, convergían en una fuerte corriente en contra de cualquier iniciativa. El hilo común de coser escaseaba, era por la libreta (cartilla) y solamente se adquiría manteniendo largas colas (líneas) por horas y horas. La soguita de Yute que se usaba para amarrar brutalidades, se conseguía más o menos.
O sea; “la abundancia necesaria” de fibras para tales menesteres, era nula.
Existían en venta (libre) mechones para “reverberos”, median como 12” y eran de un blanco limpio, que al deshilarlo aparentaban ser estambre. El común saco de Yute se puede deshilar y teñir con colorantes “Dalia” y hacer grupos con cantidades a gusto. Y curiosamente pude darle uso, tambien, a unos larguísimos cordones de zapatos (botas militares) que llenaban los anaqueles de todas las tiendas de La Habana, median 58”, eran de color carmelita (marrón) y costaban unos pocos centavos, porque nadie los compraba.
Básicamente esas fibras fueron el componente primordial de mis tapices artísticos y de mis famosas Bandoleras que se vendían en la Plaza de la Catedral através de un programa dirigido por Ana Rosa Almendros para el Ministerio de Cultura.
En 1980, varios meses después de mi salida por Mariel, la mayoría de los artesanos participantes en ese mercado; terminaron en la cárcel a consecuencia de una nueva ley llamada “Plan Adoquín”. Pero ya eso es otra historia.
Maquinar y disponer cautelosamente algo contra alguien, o para la consecución de algún designio.
Del latín ordīri.
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Cepp Selgas / La Habana, 1977 / Foto: Ernesto Briel.

Urdir es el verbo que empleamos cuando nos referimos a la acción de preparar los hilos en la urdidera (instrumento donde se preparan los hilos para tejer una tela): una labor decididamente ordenada y laboriosa...
Preparar los hilos en la urdidera para pasarlos al telar.
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Cepp Selgas / Jicotea / Tapiz / 50X30in. / 1980 (Revista Cuba).

...Probablemente por esta fuerte connotación de orden laborioso y premeditación, el término urdir también se ha ido asociando a las maquinaciones que preparan y desembocan en una conspiración, trama, confabulación o intriga: otra labor que independientemente de sus fines justos o injustos, también requiere grandes dosis de orden y disciplina.
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Recientemente visitando blogs, me he encontrado un enlace con “La llave del Mundo”; un sitio para “palabras interesantes”, y trivia seductora.
La palabra del momento era “Urdir”, la que me ha servido de pauta decisiva para urdir mi post de hoy.
Hacía ya algún tiempo que quería hablar de lo prácticamente imposible que era producir en la Cuba de los 70, objetos textiles de índole artístico o comercial. La casi inexistente industria ligera y el rígido control por parte del Estado, convergían en una fuerte corriente en contra de cualquier iniciativa. El hilo común de coser escaseaba, era por la libreta (cartilla) y solamente se adquiría manteniendo largas colas (líneas) por horas y horas. La soguita de Yute que se usaba para amarrar brutalidades, se conseguía más o menos.
O sea; “la abundancia necesaria” de fibras para tales menesteres, era nula.
Existían en venta (libre) mechones para “reverberos”, median como 12” y eran de un blanco limpio, que al deshilarlo aparentaban ser estambre. El común saco de Yute se puede deshilar y teñir con colorantes “Dalia” y hacer grupos con cantidades a gusto. Y curiosamente pude darle uso, tambien, a unos larguísimos cordones de zapatos (botas militares) que llenaban los anaqueles de todas las tiendas de La Habana, median 58”, eran de color carmelita (marrón) y costaban unos pocos centavos, porque nadie los compraba.
Básicamente esas fibras fueron el componente primordial de mis tapices artísticos y de mis famosas Bandoleras que se vendían en la Plaza de la Catedral através de un programa dirigido por Ana Rosa Almendros para el Ministerio de Cultura.
En 1980, varios meses después de mi salida por Mariel, la mayoría de los artesanos participantes en ese mercado; terminaron en la cárcel a consecuencia de una nueva ley llamada “Plan Adoquín”. Pero ya eso es otra historia.
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Tapestry,
USA.
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