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Sunday, June 2, 2013

René Ariza / Life' Line

Hoy incorporo a mi proyecto "Life' Line" un 'pequeño' soneto del escritor y poeta René Ariza, que magistralmente retrata 'la mala-vida-en-grande de mi infortunada generación' en 'nuestra isla' de trampas y coartadas.
Hoy, a los 33 años de mi primer día de libertad en USA.


René Ariza / 1940-1994


René Ariza / Soneto

Que trampa tan bien hecha nos han hecho
Que somos el ratón y la carnada,
la pared y la punta de la espada,
el embudo y su cono más estrecho.

Que modo de torcernos tan derecho:
A un mismo tiempo crimen y cuartada
(Se escucha por la atmósfera enlutada
Un ronronear de gato satisfecho.

Y un grito que penetra por el pecho
Y un dolor de pared ensangrentada
Y un veneno que a gota destilada
Baja a la ancha miel de otros provecho.)
Que trampa tan bien hecha y adornada
Con nuestro propio estilo contrahecho.

                                          Julio de 1974
                                         (Prisión del Morro)

Sunday, December 30, 2012

Miguel Correa / Life' Line

Este irreverente texto de mi admirado escritor y amigo Miguel Correa es, por este año, el último en sumarse a mi proyecto “Life' Line”. Fue una deliciosa ‘nota biográfica’ para “On The Road”, una colección de prosa y poesía  publicada por Onilda A. Jiménez, Jersey City State College, 1990




Miguel Correa -1956:
Viene al mundo en la isla de Cuba y a los pocos minutos de nacido da un grito horroroso al verse rodeado de tanta fealdad. 1959: Mete un pie en un fanguero, algo que lo sume en una profunda tristeza. Fidel Castro en el poder. 1961: Un extraño animal intenta devorarlo. Es rescatado de sus fauces con el cuerpo hecho jirones. 1963: Primer intento de suicidio. Le  abren su primer expediente en la Seguridad del Estado tras pintarse el pelo de verde. Mantiene una inolvidable conversación con una hormiga. 1968: Ve el mar por primera vez y enloquece. Se niega a asistir a los mítines-relámpagos. Invasión soviética a Checoslovaquia. 1970: Se le hace una ampolla enorme en un dedo cortando la primera y última caña de su vida. Lee a Kant. 1975: Estudia ruso y otras lenguas muertas en la Universidad de La Habana. Es declarado enemigo del proletariado universal y expulsado de este centro de Enseñanza Superior. 1976: Conoce a Clara Morera y a través de ella, al diablo. Llega a la conclusión de que el diablo es mucho más humano. 1980: Nace por segunda vez en Cayo Hueso, Florida.  Lee las obras completas de Eugenio Florit. Segundo intento de suicidio. 1983: Acusado de homicidio en segundo grado, se naturaliza ciudadano norteamericano. Escribe “Al norte del infierno”. 1985: Viaja extensamente por el orbe. Italia le prohíbe la entrada en su territorio. Conoce a Magín Romaguera.  Escribe “Fragmentos del discurso humano". 1990: Se corta la barba.  

Tuesday, May 29, 2012

Reinaldo García Ramos / No pude decirle / Life' Line

Mi querido amigo Rey, como yo, fue un cienfueguero en La Habana.  Pero nos conocimos en 1980 en Nueva York, USA. 
Hoy llega equipado a mi proyecto Línea de vida con unas fotos-carnet agrupadas con el mismo propósito y en similar fatídica circunstancia generacional. Similitud que lo hace idóneo al proyecto, además de ser este magnifico texto suyo uno de mis favoritos de siempre.

 

NO PUDE DECIRLE
Sí, mi tía del alma… Sáquenme de este pozo, de esta cueva; sáquenme de estas aguas empantanadas, de estos abismos del demonio, échenme una mano para salir del laberinto; no dejes de pensar en mí; trata de resolverme este problema, que yo nunca te he pedido nada…
Sí, tía mía, ya no puedo resistir la vida en esta ruina, en esta asfixia; no dejes que me sigan arrebatando el tiempo, que me destruyan las ilusiones, mira que yo soy tu sobrino más querido, el que más te ha extrañado…
Ah, mi tía adorada, no te olvides de mí, sácame pronto de este agobio, no dejes que me muera oyendo estos discursos… Mira que cada día imponen nuevas leyes, nuevas prohibiciones, y a lo mejor me llaman para el ejército y me mandan a hacer la guerra en un país extraño…
Escúchame bien, ya este país no se parece a nada, es una abominación que se repite cada día… Y a mí no me quedan ya alegrías ni deseos, y casi todos mis amigos piensan también irse… Y tengo hambre, he perdido peso, me dan mareos, parezco un fantasma de tan pálido y flaco que estoy, un zombi que deambula por estas calles desbaratadas, llenas de basura y de perros sarnosos…
Y no me dejan descansar con tantas reuniones y asambleas, me citan constantemente para hacer trabajos “voluntarios” que no quiero hacer, pero que hago, guardias que no quiero hacer, pero que hago…
Sí, mi tía, en este país todo se ha vuelto obligación, nada está decidido por nosotros mismos… Nos movemos dentro de una negrura enorme, como si estuviéramos metidos en una piedra y no pudiéramos movernos…
¿Te das cuenta? Tu sobrino del alma, el que tú más querías, el que una vez fue corriendo a buscarte el médico y una bolsa de hielo cuando te dolía no me acuerdo qué… tu sobrino más inteligente, muchas veces lo dijiste, el más aplicado en el colegio, el que sacaba mejores notas que tu hija y que los demás niños del barrio…
No, no lo dejes para luego, mándenme a buscar en cualquier barco, en un bote de remos, en una chalupa pequeña, no importa… Ustedes allá no se pueden imaginar lo que es esto… Cada día son más y más las cosas que prohíben, más y más los que deciden irse…
Y a lo mejor, mi tía, esto de Mariel lo cierran mañana mismo… Tienes que apurarte, manda ese barco sin perder ni un segundo…
Sí, se acabó el tiempo, el tiempo que dan para la llamada… Aquí todo lo que hay se va acabando, y cada vez más rápido… Mañana mismo quisiera estar allá contigo…
Sí, hagan todo lo que tengan que hacer para sacarme de esta isla… No dejen de pensar en mí… Piensen que a lo mejor no dan otro chance como este más nunca…
Apúrense, vengan a buscarme pronto… No pueden dejarme aquí… Esta puede ser mi última oportunidad… Yo los llamo otra vez… O me llaman ustedes... ¡No se olviden de mí!
[Capítulo del libro Cuerpos al borde de una isla; mi salida de Cuba por Mariel, publicado por la Editorial Silueta, 2011]

Sunday, April 29, 2012

Magali Alabau / Esta idea de irme / Life'Line

Magali Alabau es mi nueva invitada al proyecto Life' Line.
Magali; desde la oscura puerta entrejunta de su poesía nos lanza su voz a través de esa hendija luminosa.

Magali Alabau / Havana mid 60s

Esta idea de irme


se la debo a George Gershwin,

a Billie Holiday,

a Janis Joplin.

Esta idea de quemar las naves

se la debo a John Updike,

a William Faulkner,

a Fitzgerald

y a Dos Passos.

Cuando me faltaban las raciones

y eran de baking soda las frituras

y llena de miseria

llevaba compradores de muebles

a llevarse los vestuarios

y las joyas a escondidas,

me elevaba

esa música de un país

lleno de nostalgia.

Cuando esperaba

esa noticia milagrosa

telegráfica y telegrafiada

que daba el sello a mi destierro,

era Gershwin con sus

acordes victoriosos

quien me animaba

a pensar

en el futuro.

Sentada en el sofá,

en uno de esos muebles

que nunca fue intercambio

de unas libras de arroz

o de unos huevos

esperaba que Billie

entrara

en la sala sin luz.

En cualquier momento

cantando alucinada,

me despertaría

avisándome del fuego

que uno de sus cigarrillos

dejara en el colchón.

Y aquel fuego

provocado

por eso de no saber

dónde, vida, me mandabas,

a qué cuarto,

a qué antro,

aquel fuego

reforzaba la idea

de esa grandeza innata

del lamento.



Summertime en mi maleta

escasa,

con ese monedero

tan vacío

en ese registrar en vano

de qué es lo que permiten

que una lleve.

Me quitaron

lo irremplazable.

Todo lo que yo quería

lo dejé en esos

días de verano,

días calurosos de plazas

y bosques en La Habana,

esa gloria del mar

y el malecón entero.

Dejé todo en esas casas,

dejé rostros

que no extraño

pero que quise o aún quiero.

Dejé esas noches

de paseos sin rumbos

tocando las ceibas

del camino,

dejé la risa en esas

piscinas del Hotel

Havana Hilton

que Janis

me hacía recorrer

de arriba abajo

sin pensar siquiera

que el hambre me asediaba.

La espera,

aún el tocadiscos toca

y aún la presidenta del comité

pregunta:

¿Anoche no hubo un fuego

en el departamento?

Y le miento a todas anchas

porque en esa fecha

y en esas omisiones

estaban todas las mentiras

perdidas de mi vida.

Era un ensayo —le decía

de una obra teatral,

no, no era fuego real

de esos prendidos

por el ocio

o por la angustia.

Y cada vez que concurría el miedo

a que me encerraran

en esos calabozos,

específicamente del Morro de La Habana

o en la Villa Marista,

me decía confesaré enseguida,

a mí que no me enseñen

los instrumentos,

que ni tres perros,

confesaré enseguida.

Miento.

Me escapé.

No soy hermana de esa

ni de la otra.

No tengo a nadie que me reclame.

He inventado un drama,

un buenísimo drama,

que soy hija adoptiva

de alguien inexistente,

que soy la hija de Isis,

de la metrópoli,

del sol,

del siglo de las luces,

del quiero irme a otro planeta,

que estoy al vuelo

con esas notas

altaneras

que me dictan

los triunfos

que me esperan,

que me dicen que cabalgue

a Waterloo,

que me sumerja

en el mar,

que vea los peces

de colores,

que haga como ellos

y escape a las pirañas.

Que sí, que si puedo escapar

por ese invento

invento, invento.



Cuando me fui

subí a ese avión

casi borracha,

sin vino

y sin licor.

Recuerdo que rezaba

run, rabbit, run.

Me fui de la prisión

que más quería

para hacerme, al fin,

ciudadana del mundo.

En esa caminata

entre la pecera

y las alas del falcón libertario

donde abandoné todos los amarres

porque me halaban

los zapatos

oí a Gershwin,

oí a Faulkner.

Para romper con esos ligamentos

de mi infancia

y dejar crecer la culpa

me puse en los oídos

algodones del Norte.

Atrás dejé los taconcitos,

las falditas,

los ajustadores,

las risitas,

los disimulos

y las condescendencias,

y Janis, riéndose

y haciendo señas me gritaba

obscenamente, muérete

andrajosa, muérete

y olvida.

Vive este círculo

de música,

de cigarrillos,

de libertad restregada que hasta

los negros tienen.

Desvístete,

quítate el colcrín

y el maquillaje,

rómpete en dolor

y acompáñame

en este desafío

a mi hotel

donde te enseñaré cómo se muere.



La forma desaparece.

La música dispara más que algún

revólver.

Devuelve a ese ángel

esa otra llave

que nos da la salvación.



En el avión,

cuando sirvieron Coca-Cola

creí que era champán.

En ese momento tan triste,

tan desgarrador,

en que mis conciudadanos

pasajeros

guardaban cartuchitos

de la tierra en que nacieron,

me dije,

al fin el mar,

mar azul,

mar de Gershwin,

mar de sollozos,

mar de la historia,

mar azul de libertad,

mar de amor,

mar donde puedo

ser lo que soy.

Mar de Janis,

mar de Faulkner,

mar de Sylvia Plath,

de Anne Sexton

y de todos los muertos,

mar al fin,

mar.

Thursday, March 15, 2012

David Lago / Life' Line / In memoriam

Hoy traigo a mi proyecto Life' Line la introducción-dedicatoria a Los sonidos del silencio del gigante poeta David Lago González; cubano y de mi generación.
Un extraordinario texto de rotunda belleza que invita a visitar espantos.
Aunque nuestra amistad fue reciente en estos pocos años donde ya rondaba su muerte; yo a través de su poesía muchos años antes intuí la simpatía.



(Talkin’ ‘bout) My Generation
a tantos…

a Jesús “Cepp” Selgas

People try to put us d-down (Talkin' 'bout my generation)
Just because we g-g-get around (Talkin' 'bout my generation)

Pete Townshed (The Who)

.

Nos fue negado el romanticismo.

Nos retiraron antes de montar

la cabalgadura con que los utópicos

trotan por encima del foso de las ideas

y atraviesan las puertas del castillo de la juventud reticente.

Nos fue negado el descubrimiento natural de la vida:

muerte, dolor, justicia, certezas y dudas,

espontaneidad.

No hablo de derechos.

Nos fue negado el error.

.

Se nos quiso exterminar por convictos inservibles.

.

A cambio, nos fue dado el silencio.

La sospecha, el miedo, la desconfianza,

la inocencia rota por la observancia de las maneras frágiles,

y el rechazo también al siempre trémulo corazón.

Rigidez, y andar por años con un pesado libro sobre la cabeza

para mantener erguida la figura,

como si fuéramos internas de una cruel y absurda escuela de modelos.

A la salida, nos fue enseñada un arma,

que tampoco se nos entregó

porque fuimos considerados indignos de su mecanismo.

.

Así crecimos, así reímos, así amamos.

Así vivimos.

.

Hasta hoy.

.

(Madrid, 20 de enero de 2011)

© 2011 David Lago González